Fotos del lugar
Vista general del terreno. Se observan las jardineras existentes, los árboles y los edificios de la zona habitacional del Temoluco.
Las jardineras ya tienen vegetación establecida. Los árboles grandes ofrecen sombra natural.
Primer plano de una de las jardineras. Los bordes de concreto muestran el paso del tiempo, pero la estructura es sólida.
Minuta de reunión
Proyecto de Huerto Urbano Comunitario Fecha: 5 de septiembre de 2026
Objetivo de la reunión
Definir los primeros pasos para la recuperación del espacio y la creación de un huerto urbano comunitario, procurando que el proyecto sea sostenible, incluyente y replicable.
1. Acercamiento inicial con el gobierno local
Se discutió la conveniencia de involucrar a las autoridades desde las primeras etapas del proyecto.
Algunos miembros compartieron experiencias negativas al acudir al gobierno para proyectos de rehabilitación de espacios públicos, por lo que existe preocupación de que una intervención temprana pueda dificultar o retrasar la iniciativa.
Por otra parte, se señaló que mantener comunicación con las autoridades podría ayudar a prevenir conflictos posteriores y permitir el acceso a programas públicos de mejoramiento urbano, como “Enchúlame la GAM” u otros similares.
Acuerdo: realizar un primer acercamiento exploratorio, sin comprometer todavía el proyecto. Se buscará conocer qué requisitos existen, qué apoyos podrían estar disponibles y cuál es la disposición de las autoridades. A partir de la respuesta obtenida se decidirá el grado de colaboración conveniente.
2. Integración de los vecinos
Se considera fundamental que los vecinos perciban el huerto como un proyecto propio y obtengan beneficios directos de él. Esto puede aumentar la participación comunitaria y reducir posibles resistencias.
Se propone compartir con los vecinos los beneficios generados por el espacio: hortalizas, composta y otros productos o servicios que puedan surgir del huerto.
En otras palabras: sobornar a los vecinos con rábanos.
Acuerdo: diseñar mecanismos sencillos para involucrar a los vecinos desde las primeras etapas y comunicar claramente los beneficios colectivos del proyecto.
3. Buscar apoyo de huertos y proyectos comunitarios cercanos
Hay colonias y comunidades cercanas que ya han rehabilitado jardines o desarrollado huertos mediante organización vecinal.
Su experiencia puede ser particularmente valiosa para conocer problemas frecuentes, soluciones prácticas, formas de organización y estrategias que ya hayan funcionado en la zona.
Acuerdo: localizar a las personas responsables de estos proyectos, acercarnos a ellas, conocer su experiencia e invitarlas a colaborar o asesorar al grupo.
4. Integrar a los vecinos mediante la composta
La composta se identificó como otra vía para generar participación comunitaria. El huerto podría convertirse en un lugar donde los vecinos lleven parte de sus residuos orgánicos y, al mismo tiempo, aprendan sobre su aprovechamiento.
Esto permitiría reducir residuos, producir composta para el propio jardín y generar un beneficio tangible para quienes viven alrededor.
Pendiente: determinar qué residuos podrán recibirse, cómo almacenarlos y procesarlos, y establecer reglas claras para evitar malos olores, plagas u otros problemas.
5. Primera intervención y reconocimiento del terreno
El primer trabajo práctico será limpiar, medir y evaluar el espacio antes de decidir definitivamente qué plantar o cómo distribuir el huerto.
Para la siguiente reunión se propone llevar:
- Palas y herramientas de limpieza.
- Flexómetro.
- Semillas disponibles.
- Cámaras o celulares para documentar el estado inicial.
- Bolsas, guantes y otros materiales que puedan ser útiles para la limpieza.
Durante esta jornada se buscará retirar residuos, tomar medidas, registrar las condiciones actuales del terreno e identificar las áreas donde potencialmente se pueda comenzar a trabajar.
Esta información servirá posteriormente para elaborar un diseño del huerto.
6. Investigar qué especies pueden plantarse
Antes de introducir plantas se investigarán las especies adecuadas para las condiciones del lugar.
Se quiere evitar introducir especies invasoras, plantas que demanden demasiado mantenimiento o especies poco apropiadas para el clima, suelo, disponibilidad de agua o condiciones de luz del espacio.
Acuerdo: investigar especies apropiadas y buscar el apoyo de una persona con conocimientos profesionales o experiencia en horticultura, agronomía, biología, ecología, jardinería o cuidado ambiental.
7. Protección del huerto sin cercarlo
Existe interés en mantener las jardineras abiertas y evitar, en la medida de lo posible, colocar cercas convencionales.
Sin embargo, esto implica riesgos como vandalismo, pisoteo, animales que escarben o daños accidentales a las plantas.
Se propuso explorar soluciones de protección de bajo impacto, utilizando elementos como piedras, ramas, palos u otros materiales para delimitar y proteger especialmente las plantas más vulnerables sin cerrar completamente el espacio.
Pendiente: investigar alternativas y evaluar cuáles son seguras, económicas, visualmente agradables y compatibles con el carácter abierto y comunitario del proyecto.
8. Bitácora pública del proyecto
Se propone crear una página web que funcione como bitácora del huerto.
La página permitirá registrar fotografías, avances, problemas, decisiones, resultados y aprendizajes a lo largo del proyecto. Además de comunicar el progreso a vecinos y participantes, servirá para conservar conocimiento que pueda ser aprovechado posteriormente.
Se ofrece desarrollar y mantener inicialmente esta página.
9. Elaboración de un manual
A partir de la bitácora y de la experiencia acumulada se propone desarrollar gradualmente un manual para la creación de huertos urbanos comunitarios.
El objetivo no será únicamente documentar qué funcionó, sino también qué problemas surgieron, qué errores se cometieron, cómo se resolvieron y qué recomendaciones pueden hacerse a otras comunidades.
La intención es que la experiencia del proyecto pueda convertirse en una metodología útil para replicar iniciativas similares en otros espacios.
Próximos pasos
- Realizar un acercamiento exploratorio con la alcaldía para conocer requisitos y posibles programas de apoyo.
- Identificar huertos y proyectos vecinales cercanos y contactar a sus responsables.
- Invitar e informar a los vecinos inmediatos.
- Investigar el funcionamiento adecuado de un sistema comunitario de composta.
- Llevar herramientas y materiales a la próxima reunión para limpiar, medir y documentar el terreno.
- Investigar especies adecuadas para el espacio.
- Localizar a una persona con experiencia profesional en horticultura o cuidado ambiental.
- Investigar métodos para proteger las plantas sin cercar completamente las jardineras.
- Iniciar la bitácora digital del proyecto.
- Documentar desde el comienzo decisiones, resultados y aprendizajes que posteriormente puedan integrarse al manual.
Principios generales del proyecto
A partir de la discusión se identifican cuatro principios que orientarán el trabajo:
- Participación comunitaria. El huerto debe construirse con los vecinos y generar beneficios visibles para ellos.
- Experimentación gradual. Antes de tomar decisiones difíciles de revertir, se buscará conocer el terreno, consultar experiencias previas y probar soluciones a pequeña escala.
- Responsabilidad ambiental. Las decisiones sobre especies, composta, agua y manejo del espacio deberán considerar sus efectos ambientales y las condiciones reales del lugar.
- Documentación y replicabilidad. Tanto los aciertos como los errores deberán registrarse para que la experiencia adquirida pueda servir a otras comunidades.